24/1/07

"EL FEUDO ANALIZADO POR JORGE KURRLE"


Blodek, Closs y Rovira
Por: Jorge Kurrle (editorial de www.noticiasdel6.com)

¿Cuál es la diferencia entre Carlos Rovira, Maurice Closs y Horacio Blodek? Ninguna, diría un razonamiento común. Los tres –con distintos avales- tienen la misma impronta y responden al mismo estilo de “castigar” a los opositores. Un viejo estilo “criticado por los radicales renovadores” y en realidad por lo que pasó y pasa en la legislatura está claro que el que “no maneja la Cámara es el propio Blodek”.
De los cambios surgidos en la sesión donde se eligieron a las autoridades, sólo cambió la cúpula. Mientras, los cargos “roviristas y fonchistas” continuaron con sus tareas administrativas sin ninguna modificación. Aumentaron el presupuesto, compraron vehículos y se repartieron contratos entre los afines.
Con estos datos, se aplica el carácter transitivo y por deducción se podría explicar que Blodek es la síntesis del pensamiento de Closs y éste a su vez un clon de Rovira. A casi dos meses de asumir el cargo el ex intendente de un pueblo camino a la “extinción” como General Urquiza perdió su mote de “dialoguista” y se transformó en un administrador del Ejecutivo y lo único que hizo es profundizar la falta de independencia de uno de los poderes centrales de la democracia misionera.
“Un levanta manos” sin identidad y que primero debe consultar a sus administrativos que responden al mentor de “la Concordia Social” y luego recibir un llamado de un Senador, que a su vez éste recibe un llamado del mandamás renovador. En fin la vieja política al servicio de unos pocos.
Está claro que no se quieren ñoquis. Pero ¿la renovación RR, o los borocotizados Timoteo Llera o Edmundo Soria Vieta no recibieron prebendas por votar a favor de cada proyecto oficialista? Parece ser que la consigna es: “Hay que sacar el oxígeno de los opositores y quitarles toda posibilidad de hacer política, en un órgano eminentemente político”.
Una Cámara de Representantes sin oposición no existe y obviamente los opositores no deben condicionar su trabajo político a los 50 contratos y ese motivo debe ser el incentivo de la permanencia en un lugar donde no existe igualdad de trato si respondes a un “pensamiento distinto”.
Blodek, es Closs y Rovira juntos que operan en el mismo sentido y aplican las mismas medidas. ¿Acaso no hubo castigos a la esposa de un joven dirigente de apellido Antón que trabajó para el FUD? ¿O Rovira no echó un capellán de la policía? ¿O no discriminó a los medios críticos destinando publicidad sólo a los que hablan bien del Gobierno?
Es el estilo de Rovira, impregnado en Closs (por acción u omisión) y trasladados a Blodek que como no tiene aspiraciones y plafón propio actúa por reflejos dictados a su oído derecho, haciendo que todos estos nombres se parezcan entre sí por una simple deducción.

Jorge Kurrle/ Periodistajorgekurrle@gmail.com

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